EL NUEVO VIEJO PSOE

felipe y la rosaaaa                Ahora que se conmemoran los 150 años del nacimiento de los primeros partidos socialdemócratas, nacidos como reclamo de la dignidad humana, el PSOE ha celebrado su Conferencia Política. Pocos avances sociales en el último siglo y medio pueden ser explicados sin la participación o influencia de los socialdemócratas. Pero en estas últimas tres décadas los cambios sociales les pilló con el pie cambiado.

Los últimos años nos muestran como la socialdemocracia, que gobernaba en la mayoría de los países de la UE, perdió el apoyo electoral del que disfrutaban. Derrotas muy acentuadas que sólo se explican por las políticas públicas aplicadas, de claro corte neoliberal, que afectaron negativamente el bienestar de sus ciudadanos. Bienestar que años antes ellos mismos construyeron.

Los socialistas españoles no fueron menos. Las actuales políticas de austeridad son una continuación de las que inició Zapatero en 2010. Reforma laboral; disminución de protección social; prioridad a la deuda en la Constitución sin consulta popular; socialización de la deuda privada (bancaria)… No, el punto de partida no es bueno. Pero aún así nadie puede poner en duda el poder de regeneración de un PSOE con mil vidas.

Como los partidos socialdemócratas de su entorno europeo, el PSOE es el resultado de un proceso de adaptaciones, no de resistencias. No han transformado el régimen político, sino que el régimen político les transformó a ellos.

Hace unos días, Patxi López decía que “ser progresista es tener una alternativa a lo que está pasando”. Y lo que está pasando es una evidente desafección ciudadana por la política. Sobre todo hacia un partido que históricamente aparecía como un motivo a la esperanza. El descontento es la primera condición para progresar, por ello, el socialismo lo construyen siempre los insatisfechos.

No me parecen insatisfechos los que llevan 30 años subidos al carro, ni tampoco los nuevos que llegan, con otra cara pero con idéntico mensaje. Eso sí, con los valores históricos cada vez más arrinconados.  No, el PSOE no ha vuelto, como ha dicho Rubalcaba en el cierre de la Conferencia. El PSOE nunca se fue. Pero los ciudadanos siguen sin esperarlo. Y lo necesitan.

Esta Conferencia se presentaba como una magnífica oportunidad para hacer, en terminología cristiana, propósito de enmienda. No la hubo. Al final todo este circo sólo ha servido para ilustrar toda una escenografía y aparecer ante los ciudadanos como una opción política atractiva. Pero eso es imposible con simple mercadotecnia, sin cambios profundos. Todo lo que nos han vendido como renovador, reformista, ya lo sabíamos muchos antes del cónclave: que habrá primarias abiertas para elegir al próximo candidato a La Moncloa, y sólo a él.

Más que ideas, la gente ha ido con cámaras para inmortalizar los momentos ante las estrellas del partido. Pero no olvidemos que las estrellas brillan porque están apagándose. Lo mismo que este PSOE, que se hunde encuesta tras encuesta. No basta con proponer una reforma fiscal que sólo se diferencia a la del PP en que eximirá del IRPF a parados, jubilados y mileuristas. El problema no está en los impuestos (cómo sino dotar de financiación las políticas sociales), sino en que el sistema tributario garantice que paga más quien más tiene (carácter progresivo). Quién más renta y más patrimonio tiene, se entiende (única mejora que verdaderamente introduce la Conferencia). Ésta es una de las vergüenzas que la crisis ha destapado, pues en la primera legislatura de Zapatero hubo margen de maniobra, pero entonces no tocaba.

Este fin de semana madrileño ha concluido que las amnistías fiscales han de prohibirse en la Carta Magna (Felipe González realizó dos, en 1984 y 1991) y que se debe aprobar una tasa a los bancos. Tarde, pero bien. La lucha contra el fraude se convertirá, de nuevo, en una cruzada. En total la reforma fiscal aumentará las arcas públicas 45.000 millones en cinco años. Una buena noticia para los servicios públicos que el PP se está cargando.

Es ahí, precisamente, donde deben incidir los socialistas, que no despegan en las encuestas ni con un Gobierno que sólo acierta cuando rectifica. Deben demostrar bien claro que no son lo mismo. Para ello no basta la endogamia a la que nos tienen acostumbrados, a mirar más por el sistema que por las demandas ciudadanas. El compadreo con el PP en supuestos asuntos de Estado los debilita.

Aunque donde verdaderamente se ha vuelto a encallar es en el perfil orgánico. Los dirigentes estiman que la recuperación del partido se sustancia en ese marketing indistinto y fraseológico que intenta generar un clima más que una percepción. Que los avales “sólo” sean 10.000 o que a los 16 años se pueda votar en las primarias sólo queda en anécdota. No se quieren cambiar las estructuras del partido ni que los militantes tengan más atribuciones que las de llenar mítines, aplaudir y pegar carteles. ¿Para cuándo un militante / un voto para elegir a los secretarios generales? ¿Para cuándo la limitación de mandatos? ¿Para cuándo un régimen de incompatibilidades? ¿Para cuándo una consulta a militantes sobre las decisiones importantes de la organización o de gobierno?

Miles de militantes se volverán a despertar el lunes hartos de no pintar nada, hartos de ser manipulados, de pelear en la calle mientras los dirigentes le “pintan” la cara. Hartos de los rigores de la crisis, el paro, el encarecimiento de la vida, las rebajas en políticas sociales y las injusticias por doquier. Hartos de personalismos y de visiones minimalistas (yo primero y luego el partido, las ideas y los ciudadanos). La verdadera riqueza de este partido son sus bases. Pero se les vuelve a faltar el respeto. Nada importa que en los últimos años la organización haya perdido alrededor de 300.000 militantes.

Se han ido hastiados de esta distancia metafísica que impera entre ellos (las bases) y la élite dirigente. Porque, a diferencia de lo que piensa Jáuregui, la lucha de clases existe. Ya no son los ricos contra los pobres; los capitalistas contra los trabajadores. Ahora la lucha es entre los de arriba y los de abajo. En el país hay brecha social y en el PSOE hay brecha generacional e ideológica. Por eso la Conferencia Política no puede solventar los problemas, porque desde arriba lo ven de una manera y desde abajo, de otra. Sería bueno saber, por tanto, el salario medio anual de los participantes con derecho a voto en esta Conferencia.

No, esto no es Suresnes.

El partido tiene un problema de liderazgo y de programa, pero también tiene la necesidad de limpiar unas organizaciones territoriales anquilosadas que, más que partidos políticos, lo convierten en reinos de taifas que en vez de atraer gente, la escupen.

Sin la idea de cambio y de progreso, el PSOE no será más que un recambio de la derecha en los momentos de desgaste.  Por eso es un insulto que de la Conferencia no se salga por la izquierda (el PSOE no sale nunca por ahí en sus crisis internas). Ocho meses de intensa conversación, más de 12.500 propuestas y la movilización de miles de personas exigen el rigor de un verdadero cambio y no sólo un baño de masas con confeti.

Los socialistas no salen de este encuentro sabiendo si quieren pertenecer a ese grupo de políticos de izquierda que se dedican a gestionar los intereses del capitalismo o a aquel grupo, también de izquierda, que se enfrentan a él. Aunque claro, para ellos sigue siendo facilísimo distinguir la verdadera izquierda de la falsa izquierda. La verdadera izquierda es la que piensa como ellos.

Puede que con esta combinación de “ideas, opiniones o comentarios” contrarios a las decisiones del partido me gane un expediente, como consta en el Reglamento del Afiliado del PSOE, pero como defendía Ortega y Gasset “sólo cabe progresar cuando se piensa en grande; sólo es posible avanzar cuando se mira lejos”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s