EL PESCADO, SIN VENDER

A pesar de las 135 propuestas de Susana Díaz el lunes en el discurso de investidura, la oposición en bloque ha dicho hoy no a su elevación (nada que ver con el término semanasantero) a los altares de la Junta. Los partidos que forman el Parlamento andaluz, a excepción del PSOE, entienden lo que tan acertadamente definió Primo Levi, uno de los pocos supervivientes de Mauthausen, en su obra Si esto es un hombre: “en la historia y en la vida, uno a veces parece entrever una ley feroz que dice que al que tiene, se le dará, al que no tiene, le será quitado”. El infierno estaba allí, en ese complejo austriaco del que hoy conmemoramos los 70 años de su liberación sin que se evitara el asesinato sistemático de 300.000 inocentes. Pero el terror también está más cerca. El infierno se cuela por debajo de la puerta de los casi 200.000 hogares andaluces sin ningún ingreso; del más del millón de parados o de las 70.000 familias que han perdido su casa por culpa de un desahucio (son muchos más los expedientes abiertos y, por tanto, las familias en riesgo de perder su vivienda). 47 votos dijeron que sí, frente a 62 electos que susurraron no ante los micrófonos de la Cámara en el primero de los asaltos políticos en Andalucía. susana El PP ya ha dicho que prefiere unas nuevas elecciones a dejar gobernar a Susana Díaz. Su único argumento es la distancia ideológica. Bueno, ése y el de la corrupción, al que la presidenta (en funciones, aunque un día dejará de serlo), se refirió en su discurso de investidura, aunque no lo suficiente para Ciudadanos, que reclama la marcha de las instituciones de los dos expresidentes, Chaves y Griñán, por escrito. Eso, y que suscriba el pacto anticorrupción y su plan económico. Sí, ese que iba a enseñar a pescar a todos los andaluces. En ese camino va, a no ser que el próximo viernes Albert Rivera otorgue los votos de sus ciudadanos a Susana y termine repartiéndose el pescado con el PSOE. Otra cosa estaría más lejos, sabiendo de las habilidades de Díaz en las fontanerías de su partido. Susana necesita ese día mayoría simple, o lo que es lo mismo, que C´s; Podemos o PP se abstengan y no voten “no”.  

A IU el pescado se lo terminó pudriendo. Ha gobernado tres años y medio con el PSOE y, aunque ha sacado adelante algunas medidas, sólo sirvieron de anzuelo para tomar el poder, poco más. Valderas se acomodó (lógico pasando de la barcaza al yate) en el confort de un sillón gubernamental y cuando tocó de verdad la ideología, garantizando viviendas para los expulsados de sus casas (caso Corrala Utopía, en Sevilla) o reabriendo la comisión parlamentaria para investigar los ERE fraudulentos, el PSOE les acusó de inestabilidad y les tiró por la borda. Sálvese quien pueda. E IU, sin salvavidas (ideológico, pues fue socio necesario para aprobar los recortes en la Junta) pereció en la orilla, como últimamente hacen tantas almas inocentes sin que tanta política sirva para nada. Han dejado un cadáver político a Antonio Maíllo, que lógicamente no se fía de Susana Díaz.

Pero para las huestes socialistas el malo es Podemos, no IU, Ciudadanos o el PP. Podemos. Lo es porque en marzo robó al PSOE los votos que necesitaba para la mayoría absoluta. Lo es porque demuestran que hay otra forma de hacer política y esa no pasa por reformar el sistema electoral para dar pie a una segunda vuelta que sólo beneficia a los de siempre, al bipartidismo, sino acercando la política al ciudadano. Podemos es culpable de no aceptar los bonus que Susana Díaz quiere dar a la banca que financió su campaña. Culpable porque quiere destruir el granero de votos que tiene montado con tanta empresa pública y tantos asesores para mantener el chiringuito.

El barco está llegando a su puerto. El viernes algunos seguirán pescando, cual Jesús en el mar de Galilea apóstoles, unos votos que le ayuden a mantener el poder. Es eso o las aguas revueltas de otros comicios. La caza parece apropiada en alta mar. Allí han echado las redes sobre Ciudadanos, que parecen los más dispuestos a repartirse el pescado. Aunque lo mismo es Podemos el que ejerce de Judas. Una cosa está clara, como las aguas cristalinas de las Islas Cook, en el Pacífico: el que preste sus votos a Susana acabará fagocitado para las generales que se acercan. Aunque conociendo las aguas en las que nos movemos, algunos para entonces ya habrán cambiado la carne por el pescado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s