INVESTIDURA. LA LLAMADA

El primer día de facultad llegué pronto. No dormí en toda la noche. Los nervios se apoderaron de mi cuerpo, entonces diminuto. Ni el cansancio del viaje del día anterior ni un verano plagado de aventuras me doblegaron. Pasé las horas contando ovejitas. Una hora antes de la cita ya subía los peldaños de aquel armatoste de hormigón. Un chico espigado de Logroño miraba un panel informativo en la segunda planta. Nos sacudimos el miedo juntos. Luego llegaron los gemelos de Socuéllamos, con su cara angelical y su pelo rubio. Había que sacarles las palabras con calzador. Parecían recién tirados del nido. Cuando alcanzamos el aula, un grupo de modernos madrileños habían ocupado los mejores sitios, los del fondo, esos que te permiten evaporarte. Uno de esos jóvenes era Javier Ambrossi, creador de La llamada, primero obra de teatro, luego película y, desde que esta tarde Carmen Calvo descolgara el teléfono, saga.

CALVO

Unas horas antes se había producido lo que todos esperábamos: Pedro Sánchez perdía la primera votación de su investidura. Solo 124 peces en la cesta, los de su grupo y un agregado, el diputado del partido de Revilla. El presidente cántabro tendrá que mojarse y mandar un buen cargamento de anchoas si quiere que su amigo Pedro vuelva a La Moncloa. Podemos, que inicialmente tenía previsto votar en contra, sorprendió con la abstención, lo que allanó el camino del entendimiento, cosa tan difícil en estos tiempos en la izquierda como ver coches voladores o cyborgs caminando por las ciudades.

PNV, Compromís y Bildu tomaron la misma dirección que los de Pablo Iglesias. El resto del hemiciclo votó no, aunque no todos los noes son iguales. ERC se encargó de dejar claro que si PSOE y Podemos se entienden, ellos dejarán inhóspito el terreno para la coronación. El día anterior las cosas se torcieron tanto que los socialistas sintieron el vértigo de un abismo bajo sus pies, por lo que han decidido retomar las negociaciones. Para eso llamó Calvo a Echenique. En el fondo, las conversaciones nunca se interrumpieron, solo que en una sociedad en la que prevalece la imagen, los gestos importan, y mucho.

sanchez

PSOE y Podemos han perpetrado estos días el tradicional juego de la soga, un genuino tira y afloja para medir fuerzas. Al final de la partida, los dos abrazarán el pañuelo. Si lo sueltan, ya saben que habrá repetición electoral y que el cabreo de los progresistas españoles no lo calmará ni un maratón de Paquita Salas en la televisión pública. Una nueva cita con las urnas el 10 de noviembre solo daría alas al bloque de derecha. En el entorno del candidato socialista lo saben, aunque Podemos insista en que su jefe de Gabinete, Iván Redondo, esté tratando de forzar creyendo que un adelanto electoral favorecería a Sánchez. Quizás ese fue el planteamiento inicial, pero ahora todas las bandas (por utilizar el reprobable término que usó Rivera) saben que el tiempo apremia. La política, salvo en contadas ocasiones como la de la resurrección de Sánchez, no da segundas oportunidades. Las cosas no están como para ir regalando vidas extras por el camino.

Adriana Lastra lo sabe. El tono suave y reconciliador de su discurso relajó el ambiente en el Congreso. Sánchez sabe que no tiene más remedio que renunciar al espejismo de la aclamación parlamentaria. El sueño húmedo de un Ejecutivo monocolor se acabó. Pero no pasa nada: 22 de los 27 gobiernos que integran la UE están formados por dos o más partidos. Decía este martes Cayetana Álvarez de Toledo, diputada del PP, que prefería un adelanto electoral a la resurrección de la coalición Frankenstein. Las derechas han dejado de frotarse las manos. En el próximo capítulo quizás narremos que PSOE y Podemos por fin suben la escalera. Todo empieza por una llamada.

 

FOTO1: La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, realiza declaraciones en el patio del Congreso este martes. / Álvaro García

FOTO2: Pedro Sánchez durante un receso en el debate de investidura celebrado este martes. / Emilio Naranjo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s